RECORDAR 100 AÑOS DE HISTORIA
Hemos acompañado a generaciones completas de familias mexicanas, heredando grandes recuerdos llenos de unión y tradición.
CRONOLOGÍA HISTÓRICA DE TAMALES FLOR DE LIS
Una historia para descubrirse paso a paso…
1917
Fin de la Revolución Mexicana1918
Los nuevos comienzos1926
Nace la marca Flor de Lis1926
El calendario de los recuerdos1930
Traslado a la vida en la Colonia Condesa1945
Entre la guerra y el chocolate caliente1950
Primer cambio generacional1960
Expansión en la ciudad1971
Tradición con una nueva energía1988
La literatura lo confirma1989
Una imagen renovada2012
Una nueva fábrica2018
Un branding con raíces2024
Libro Condesa Hipódromo2026
Rumbo al centenario1917
1918
1926
1930
1945
1950
1960
1971
1988
1989
2012
2018
2024
2026
Somos Flor de Lis. Somos Familia. Somos Tamales. Somos Recuerdos.
En Flor de Lis creemos que la familia es el verdadero centro de todo.
Que los tamales no son solo un platillo,
son la excusa perfecta para reunirnos, para hablar, para abrazarnos, para detener el tiempo y crear momentos que vivirán en el alma.
Somos familia, porque nacimos en una.
Porque desde hace más de 100 años trabajamos como familia para acompañar a otras familias en sus momentos más importantes.
Somos tamales, porque en cada uno hay historia, tradición, manos que amasan con amor y el compromiso de dar lo mejor.
Porque están hechos para disfrutarse en grupo, para compartirse, para alimentar mucho más que el cuerpo.
Y somos recuerdos,
porque sabemos que la memoria no siempre se guarda en la cabeza,
a veces se guarda en el corazón, y otras tantas… en el paladar.
Somos Flor de Lis. Somos Familia, Somos Tamales. Somos Recuerdos.
TAMALES FLOR DE LIS
UN LEGADO QUE SABE A HOGAR
Desde 1926, Tamales Flor de Lis ha sido mucho más que una tamalería.
No se trata solo de preparar tamales. sino de preservar herencia que se transmite con respeto, gratitud y manos que no han olvidado el valor de hacer las cosas bien.
Aquí, la receta no solo está escrita en papel, sino en la memoria. Tamales Flor de Lis es un puente entre el ayer y el hoy.
Un negocio que sigue vivo gracias a la fuerza de una familia que no ha dejado que el tiempo borre lo que importa: la unión, la constancia y el cariño por compartir lo que se cocina con amor.
Cada tamal que servimos lleva el nombre de quienes vinieron antes, todos aquellos que han sido parte desde hace 100 años.
Y cada cliente que vuelve, es parte de esta familia extendida que crece generación tras generación.